La percepción y la sociedad

Muchas veces creemos que lo que vemos acerca de un hecho concreto es la verdad y lo llamamos realidad sin embargo no somos conscientes de que nuestra percepción está limitada por filtros mentales que afectan la manera en que interpretamos al mundo y a nosotros mismos. 

La percepción es una experiencia sensorial consciente que incluye la interpretación de las sensaciones que registran nuestros sentidos dándoles un significado y organización. Sin embargo, existen muchos factores que intervienen en el proceso de la percepción, como la cultura, pero lo que tiene un impacto crucial es lo que nos enseñaron y vivimos cuando éramos pequeños y nuestras experiencias siendo adultos además de los valores y las expectativas personales. 

Salir del autoengaño comprendiendo cómo percibimos la realidad, nuestras experiencias siempre vendrán determinadas por nuestra forma de ver y entender la vida por nuestras creencias, y las de nuestro sistema familiar.  Para poder ver la realidad que nos rodea es fundamental necesario y obligatorio tomar conciencia de nuestros procesos cognoscitivos y los filtros a través de los cuales percibimos. 

Pero para hablar del tema hay que verlo de dos formas, pues en la realidad nos podemos dejar llevar por la percepción de los demás, pero hay límites.

A veces tenemos la percepción de no siempre acatar las órdenes o consejos de los demás. Podemos ver el ejemplo de cuando a un policía le dan una orden y este se plantea hacer lo opuesto, no tiene la percepción de que lo que está haciendo es lo correcto o lo incorrecto, a menos que algún tercero o un ejemplo externo le dé otro punto de vista. 

O en el caso de un bebé, él no sabe la diferencia entre el bien o el mal cuando el bebé entra en conflicto con otro bebé de su entorno, no sabe si lo que está haciendo está bien o mal solo responde a un estímulo natural.  La conciencia del bebé se irá construyendo a medida que con quienes convive, empiecen a corregirlo y al darle una percepción de lo bueno y lo malo. 

Esto puede llegar a ser un poco ambiguo pues no sabemos si la percepción que tiene con los que conviven está correcta o no, ya que nunca sabremos cuál es la verdad absoluta en nuestra percepción del mundo. Podremos tener una gran proximidad a la verdad, pero nunca podremos llegar a ella. 

Ahora con esto se formula otra pregunta:

Esto se evidencia en el día a día pues las personas están constantemente relacionándose con su entorno y surgen conflictos la mayoría de veces porque el otro no tiene la misma percepción que nosotros. 

En un entorno siempre habrá conflictos sobre este tema pues siempre habrá alguien que tenga la razón o no, pero siempre estará el opositor debido a que nunca sabremos cuál es la verdad “verdadera”. 

El opositor por sentido común no compartirá las mismas percepciones con el otro; por el mismo caso del bebé, debido a que su percepción de lo bueno y lo malo ha sido construida en total diferencia de entornos y de ideologías. Esto prueba que nadie puede tener los mismos pensamientos del otro se pueden colocar de acuerdo, pero nunca tendrá la misma percepción de lo bueno y lo malo. 

Ahora hay que evaluar la segunda forma que es tomando la postura de una persona que acepte la percepción del otro. 

Lamentablemente hay que tomar esta segunda percepción como un caso hipotético en nuestros días debido a que hoy el mundo no ha sabido entender este tema de la percepción y la conciencia. Si lo entendiera, se viviría en un mundo mejor y lleno de paz, aunque haya personas que se opongan. Si el mundo entiende la percepción del otro, ocurriría este caso hipotético. 

Este caso hipotético se tendría que dar en condiciones de aceptación de creencias, ideologías y de entorno de la otra persona. En la realidad si se da este caso, podríamos llegar a decir que el mundo estaría dando el primer paso hacia un mundo mejor. 

Ahora también hay que hablar de la sociedad, pues esta es gracias a la que vivimos y en la que convivimos en términos civilizados. Pero aun así nos ha restringido demasiadas cosas a lo largo de la historia de la humanidad. Pero esto no se debe a que alguien se le haya ocurrido, sino que las tendencias y las ideologías de la época cambian la percepción de lo bueno y lo malo. 

Aunque también se subestiman ciertas cosas como las capacidades de avance propuestas por ciertas personas que quieren progresar como comunidad aquí es donde la mayoría de los casos donde puede que avance la sociedad, pero por algunas normas no se pueda dar este avance. Puede que la sociedad y sus límites busquen un orden, pero en la mayoría de los casos siempre dejan cabos sueltos que se sienten excluidos de las normativas impuestas por la sociedad generando las llamadas rebeliones o grupos “liberalistas”. No solo esa es una consecuencia de las limitaciones sociales; sino que también existe la falta de libertad donde los individuos nacen en una vida que no han elegido y deciden cambiarla sin separarse totalmente de su comunidad, sino para beneficio de esta. 

Al punto donde quisiera llegar, es al que la sociedad no solo nos hace retrasarnos en evolución por pensar que una persona va a cambiar la ideología de todos y crearse con el poder de los grandes magnates, beneficiando al pueblo en vez de los grandes dueños de empresas, siendo esta una manera de expresar la idea. Pero no se trata de defender a los grandes sino de querer beneficios para la sociedad en sí misma y a quienes la conforman, pero se nos imponen leyes y estructuraciones privando los de cosas por las cuales moriríamos alguna vez hacer en nuestras vidas. No se trata de querer romper leyes sino de cuestionarlas. Esto es algo de lo cual nos hablaba Immanuel Kant en su artículo sobre la ilustración. 

Imagen: Las percepciones - Forbes Ecuador

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