La Implementación de la Inteligencia Artificial en la Educación Global
Por: Sebastián Fernando Monte Gómez
En el mundo actual, el creciente desarrollo de la Inteligencia Artificial está
jugando un papel crucial en muchos ámbitos de nuestras vidas, desde nuestros
trabajos, siendo utilizada para la automatización, hasta nuestros hogares,
acompañándonos como asistentes virtuales en los quehaceres cotidianos. En
consecuencia, muchas personas creen que su acelerado crecimiento será
gravemente perjudicial para nuestra sociedad y que incluso podrá causar un daño
irreversible a la humanidad, sin embargo, diversas investigaciones están hallando
evidencias que nos permiten sostener lo siguiente: la Inteligencia Artificial podría
mejorar significativamente al aprendizaje de los estudiantes a través de
determinados métodos, y, por consiguiente, debería incorporarse como una
herramienta obligatoria en la educación paulatinamente.
La Inteligencia Artificial ya ha sido puesta a prueba en escenarios reales de la
educación misma con el objetivo de mejorar el desempeño estudiantil y a partir
de los resultados obtenidos, se puede sostener que es capaz de conseguirlo.
En primer lugar, ella puede conseguir a una escala y velocidad algo que para un
docente de un grupo grande sería muy difícil de alcanzar: analizar
individualmente el desempeño de cada uno de sus estudiantes, entender su forma
de aprender y ofrecer una enseñanza personalizada que encaje con cada uno de
ellos para lograr que todos alcancen un mejor desempeño según su propio ritmo.
En las clases comunes un profesor debe dictar una lección a un grupo de
estudiantes, y, por lo tanto, adaptarse al ritmo de aprendizaje del conjunto y no
de cada uno individualmente, de tal manera que no puede exprimir al máximo las
capacidades de cada estudiante, sin embargo, se puede sostener que la
Inteligencia Artificial es capaz de conseguirlo gracias a su personalización
(Carangui Minchala et al., 2026).
Por otro lado, los estudiantes pueden aprender de los errores que cometen con
mayor rapidez que en un sistema educativo convencional. La Inteligencia
Artificial ofrece una retroalimentación inmediata para cada uno de los logros y
errores que el estudiante comete a lo largo de su proceso de aprendizaje para
mejorar su desempeño, lo cual, combinado con la personalización que ya ofrece,
puede maximizar significativamente el aprendizaje del estudiante gracias a que él recibe no solo una retroalimentación de cada lección y prueba, sino también se
le ofrece un plan de estudio a partir de la retroalimentación para que no vuelva a
cometer los mismos errores y avance, a diferencia de una clase convencional, en
la cual un estudiante recibe una retroalimentación de su desempeño después de
una evaluación, lo cual puede retrasar el proceso de retroalimentación, es decir,
la corrección de determinados errores que sería de bastante utilidad para el
desarrollo de su aprendizaje, permitiendo que el estudiante entienda, solucione y
no vuelva a repetir su error. Por ende, la Inteligencia Artificial puede acelerar el
proceso de aprendizaje por medio de su retroalimentación continua frente a otros
modelos de retroalimentación más tardía como los de la educación convencional
(Carangui Minchala et al., 2026).
Finalmente, cualquier estudiante que cuente con un dispositivo electrónico, como
un teléfono celular o una computadora, y con conexión a internet puede acceder
a la Inteligencia Artificial fuera del horario escolar sin importar su ubicación; esto
permite que el proceso de aprendizaje de los estudiantes no se interrumpa y estos
puedan seguir usando esta herramienta tanto en sus escuelas, como desde sus
hogares, a diferencia de una clase presencial, la cual puede ser interrumpida por
la inasistencia del alumno. Además, otorga accesibilidad a los contenidos desde
casa, de tal forma que el alumno pueda seguir estudiándolos y recibiendo una
enseñanza constante todos los días de forma autónoma.
Las posibilidades y desafíos que conllevaría la implementación de la Inteligencia
Artificial en la educación ya están siendo un tema de debate crucial discutido por
organizaciones globales como la UNESCO, la cual ya ha establecido
orientaciones con respecto a la utilización de la Inteligencia Artificial en las aulas
de clase, entre ellas, el Consenso de Beijing sobre Inteligencia Artificial y
Educación (UNESCO, 2019), y, posteriormente, sus Marcos de competencias en
materia de IA de la UNESCO para estudiantes y docentes (UNESCO, 2024). A
su vez, se han llevado a cabo diversos estudios con tal de investigar los efectos
de la Inteligencia Artificial sobre los jóvenes estudiantes. Dichas investigaciones
han sido objeto de debate acerca de la utilización de la Inteligencia Artificial en
la educación en diversas revistas, entre ellas Efectos de la Inteligencia Artificial
en Jóvenes Estudiantes de Ciencia Latina, Revista Multidisciplinar (Carangui
Minchala et al., 2026).
Y si bien todo esto es cierto, el verdadero problema no está en que la Inteligencia
Artificial sea útil o no; su utilización correcta depende del empleo que le otorguen
las autoridades que controlan la educación de los jóvenes y del Estado mismo.
Si esto puede cumplirse y los gobiernos actuales están dispuestos a empezar a
implementar a la Inteligencia Artificial como parte de la educación nacional bajo
la supervisión correcta, no conseguiremos únicamente que los estudiantes
mejoren de manera significativa su desempeño escolar, sino también que
trabajaremos en construir algo que necesita el mundo actual, mentes pensantes,
analíticas y críticas que puedan crear nuevas soluciones a las problemáticas
actuales y urgentes que conciernen a la humanidad entera, como lo es la creciente
problemática del calentamiento global, sin embargo, esto solo será posible si la
Inteligencia Artificial es utilizada como un instrumento para desarrollar el
razonamiento del estudiante y no como sustituta de su análisis. Con la
implementación de la Inteligencia Artificial no solo impartiremos el saber de una
mejor manera, sino que lo podremos utilizar de forma crítica de tal modo que
impulse a la ciencia y humanidad mismas hacia un horizonte de nuevas
posibilidades.
Por estas razones, sostengo que la Inteligencia Artificial debería implementarse
en la educación global (y podría ser inicialmente en secundaria) de manera
pública y gratuita, bajo una supervisión que garantice su uso responsable y
orientado al aprendizaje en las aulas de clase.
Referencias:
Carangui Minchala, J. R., Encalada Espinoza, L. M., Bermeo Minchala, J. F.,
Bermeo Minchala, L. S., & Heras Rojas, C. A. (2026). Efectos de la
inteligencia artificial en jóvenes estudiantes. Ciencia Latina Revista
Científica Multidisciplinar, 9(6), 4703–4712.
UNESCO. (2019). Beijing consensus on artificial intelligence and education.
UNESCO.
UNESCO. (2024). AI competency framework for students. UNESCO.
UNESCO. (2024). AI competency framework for teachers. UNESCO.
Imagen: La Inteligencia Artificial ¿Necesitamos una nueva educación? - UNESCO
